Se han descrito dos subespecies para Gallotia simonyi, que son Gallotia simonyi simonyi y Gallotia simonyi machadoi, sin embargo la segunda se considera un sinónimo de la subespecie nominal ya que los lagartos de la isla de El Hierro y los que poblaron el Roque Chico del Salmor a principios del siglo XX han resultado ser indistinguibles desde el punto de vista genético y morfológico (Mateo et al., 2001). Por lo tanto el genotipo a grandes rasgos sería el mismo en todas las poblaciones existentes y tan sólo cabría esperar diferencias a nivel individual como consecuencia de la variabilidad intraespecífica. El centro posee 264 ejemplares (Rodríguez et al., 2007), de los que por su estructura de edad 92 son adultos, y 172 son juveniles y subadultos. Este segundo grupo se encuentran de manera equitativa entre los 6 primeros años de edad, por lo que 57 individuos ya han alcanzado la madurez sexual (Tabla 3).Tabla 3. Distribución demográfica dentro del centro de cría.
Para la actuación de la renovación genética se llevarán a cabo una serie de capturas y refuerzos dentro de la población natural. Estas actuaciones se realizarán a lo largo de 3 años (Tabla 4). Tabla 4. Planificación de la actuación de renovación genética del centro de cría.
Una vez en el centro de cría, teniendo 120 parejas se espera una producción anual de 480 huevos, al que se le aplica una mortalidad media del 25%, por lo que se podría llegar a obtener al año alrededor de 360 individuos. Se ha estimado en este proyecto que la producción se aumente hasta alcanzar al menos 220 individuos al año. Estos nuevos individuos se podrán utilizar al quinto año, cuando alcancen la edad subadulta, para efectuar los refuerzos, así como las posibles reintroducciones futuras, manteniendo siempre un stock mínimo reproductivo. En la actualidad (Tabla 3) se disponen para liberar 57 subadultos, de los cuales solo se utilizarán 20 para cada población en el primer año. En el stock de los cuatro años siguientes solo habrá 29 individuos para liberar cada año. Estos serán repartidos 10 en cada zona. A partir del sexto año ya se podrán utilizar los nueves ejemplares; se soltarán 100 individuos anualmente dentro de cada población. Esta actuación se llevará a cabo en años sucesivos hasta que los estudios de la dinámica poblacional muestren que se han establecido poblaciones de 500 ejemplares en ambos lugares. Esto supone un número de efectivos de 50 individuos, con lo que se considera que la población será estable.
Se han descrito dos subespecies para Gallotia simonyi, que son Gallotia simonyi simonyi y Gallotia simonyi machadoi, sin embargo la segunda se considera un sinónimo de la subespecie nominal ya que los lagartos de la isla de El Hierro y los que poblaron el Roque Chico del Salmor a principios del siglo XX han resultado ser indistinguibles desde el punto de vista genético y morfológico (Mateo et al., 2001). Por lo tanto el genotipo a grandes rasgos sería el mismo en todas las poblaciones existentes y tan sólo cabría esperar diferencias a nivel individual como consecuencia de la variabilidad intraespecífica.
El centro posee 264 ejemplares (Rodríguez et al., 2007), de los que por su estructura de edad 92 son adultos, y 172 son juveniles y subadultos. Este segundo grupo se encuentran de manera equitativa entre los 6 primeros años de edad, por lo que 57 individuos ya han alcanzado la madurez sexual (Tabla 3).Tabla 3. Distribución demográfica dentro del centro de cría.
Para la actuación de la renovación genética se llevarán a cabo una serie de capturas y refuerzos dentro de la población natural. Estas actuaciones se realizarán a lo largo de 3 años (Tabla 4).
Tabla 4. Planificación de la actuación de renovación genética del centro de cría.
Una vez en el centro de cría, teniendo 120 parejas se espera una producción anual de 480 huevos, al que se le aplica una mortalidad media del 25%, por lo que se podría llegar a obtener al año alrededor de 360 individuos. Se ha estimado en este proyecto que la producción se aumente hasta alcanzar al menos 220 individuos al año. Estos nuevos individuos se podrán utilizar al quinto año, cuando alcancen la edad subadulta, para efectuar los refuerzos, así como las posibles reintroducciones futuras, manteniendo siempre un stock mínimo reproductivo.
En la actualidad (Tabla 3) se disponen para liberar 57 subadultos, de los cuales solo se utilizarán 20 para cada población en el primer año. En el stock de los cuatro años siguientes solo habrá 29 individuos para liberar cada año. Estos serán repartidos 10 en cada zona. A partir del sexto año ya se podrán utilizar los nueves ejemplares; se soltarán 100 individuos anualmente dentro de cada población. Esta actuación se llevará a cabo en años sucesivos hasta que los estudios de la dinámica poblacional muestren que se han establecido poblaciones de 500 ejemplares en ambos lugares. Esto supone un número de efectivos de 50 individuos, con lo que se considera que la población será estable.